«CENATIC ayuda a liberar software y a crear comunidades»

0

Los emprendedores son conscientes de los beneficios que reporta liberar el código

Miguel Jaque
Director Ejecutivo de CENATIC

CENATIC

Miguel Jaque, director ejecutivo de Cenatic.

La liberación de software a veces supone un gran obstáculo para muchos creadores de soluciones a partir de las cuales puede generarse un ecosistema muy rico en cuanto a servicios. Desde Cenatic están trabajando en los últimos meses en facilitar este proceso con el objetivo de generar comunidades de desarrolladores y usuarios que, en un primer momento, sean impulsadas por la Administración Pública para que, después, las empresas tomen el testigo y puedan mantenerlas en el tiempo. Miguel Jaque, director ejecutivo de Cenatic, nos cuenta las claves para conseguir la sostenibilidad de estas comunidades.


Gaceta Tecnológica. El papel de CENATIC para facilitar que las Administraciones Púbicas generen un ecosistema en torno a los proyectos de Software Libre es vital para que se mantengan, se compartan, se reutilicen y demás. En este sentido, la comunidad de gvSIG es referente. Aparte de ella, ¿existen otras comunidades que se estén empujando desde el sector público?

Miguel Jaque. Sí, en España hay muchas. Hay algunas que son independientes de las Administraciones Públicas, como la comunidad Gnome, la comunidad de LibreOffice, etc. Pero impulsadas por las administración, aparte de gvSIG, tenemos la que se ha creado en torno al open framework Asturiano. Se trata de una comunidad donde 63 empresas crean servicios para los sistemas de administración. También tenemos la comunidad OpenDNIe, lanzada para potenciar el desarrollo de los drivers del DNI electrónico para sistemas operativos libres. Asimismo, desde CENATIC se impulsó la plataforma Gong, en torno a la cual se ha creado un ecosistema de empresas que siguen trabajando en esa línea.

Por tanto, sí que hay unas cuantas iniciativas, aunque queda mucho trabajo por hacer porque tiene que haber más software liberado.

 

G.T. ¿Y en qué estado se encuentran esas comunidades?

M.J. Las comunidades que te he mencionado funcionan muy bien. La comunidad asturiana, concretamente, cumple con su objetivo, que es potenciar la independencia tecnológica en el Principado de Asturias para que sean independientes en cuanto a mantenimiento de su framework.

Respecto a la comunidad del OpenDNIEe también ha funcionado francamente bien. Ya tenemos garantizado el soporte a través de la comunidad internacional de lo que son los drivers del DNI electrónico, incluso para cualquier sistema operativo, sea libre o no.

En cuanto a GONG, también ha resultado existoso su funcionamiento. Una vez que le hicimos la primera inversión a través de la Administración Pública, Gong se ha puesto en marcha, han tomado el relevo las empresas para su mantenimiento y su explotación de negocio.

 

G.T. En esas comunidades sí que se está generando riqueza para las empresas del entorno…

M.J. Exactamente, y además se han creado a partir de una inversión inicial por parte de la Administración Pública, pasando después su mantenimiento a manos de las empresas. En otras comunidades que hay que montar en un plazo breve quizás no sea así, ya que requieren el apoyo permanente del sector Público. Esto al final se traduce en un gasto incluso mayor a lo que costaría asumir el desarrollo en solitario.

 

«A la Administración le interesa gvSIG (…) Es una fórmula que aporta mucha seguridad y garantiza su continuidad a largo plazo.»

G.T. Sin embargo, la comunidad de gvSIG sigue teniendo un fuerte apoyo por parte del Gobierno valenciano…

M.J. Pero a la Administración le interesa, ya que el modelo es óptimo: mantiene una solución en solitario, tiene una comunidad que crea puestos de trabajo, está completamente internacionalizada y está respaldada por una asociación de empresas. Se trata de una fórmula, por tanto, que aporta mucha seguridad y garantiza su continuidad a largo plazo.


G.T. En todo este proceso de facilitar la creación de una comunidad, ¿Cuáles son los pasos? ¿Qué os demanda la Administración Pública cuando dice “yo quiero una comunidad como la de gvSIG”? ¿Cuál es vuestro papel entonces?

M.J. Suponiendo que la Administración Pública utilice Software Libre y lo haya liberado correctamente, el siguiente paso es cómo involucrar a gente en este desarrollo.

Entonces, lo primero que hacemos es exponerle: “ojalá lo hubieras hecho desde el principio -es decir-, desde el momento de plantear la licitación, lo  haces como una licitación abierta, colaborativa, pensada para liberar”.

Pero suponiendo que ya estamos y tenemos el software, lo primero que hay que hacer es diseñar un plan. Las comunidades tienen varios ejes sobre los que trabajar. Primero, un modelo de gobierno, quién va a liderar esta comunidad, cómo se va a poder participar y quiénes tienen interés en hacerlo.

Después, hacemos un análisis del ecosistema, identificamos Administraciones Públicas, instituciones, empresas -incluso a nivel internacional- que tengan interés en aportar bien tiempo, bien dinero o  usar esa solución y de qué forma se van a organizar (si habrá un comité, si la propiedad intelectual se va a ceder…).

Además, hay que diseñar un plan financiero, que puede ser necesario durante los primeros años, o bien invertir en la empresa desarrolladora de la primera versión de la solución para que lleve a cabo el mantenimiento y haga esa transferencia de conocimiento, garantizándose así esos ingresos. Si la comunidad no va a obtener financiación por parte de las Administraciones Públicas, habrá que buscar otras vías de ingresos a través de servicios, de certificaciones, pero siempre hay que generar un retorno financiero que garantice esa viabilidad.

Igualmente, hay que confeccionar un plan de marketing para darlo a conocer e involucrar a los nuevos actores. Por ello, hay que hacer un roadmap tecnológico: cómo va a evolucionar esta solución, cómo queremos que lo haga y cómo va a ir avanzando.

Así, generamos un plan con todas estas piezas que, para su puesta en marcha, también necesita una parte de financiación por parte de la Administración Pública correspondiente.

El primer paso, por tanto, de CENATIC es diseñar ese plan y proponérselo a la Administración para, después, empezar a ejecutarlo.

 

«Cada plan depende de la comunidad en concreto (…) Lo que hacemos es prestar este servicio a las Administraciones Públicas que, normalmente, suele ser un mix: hay que liberar una solución y crear una comunidad en torno a ella».

G.T. ¿Lo tenéis diseñado ya?

M.J. Cada plan depende de la comunidad en concreto. Según el software de que se disponga hay que diseñar un plan específico. Lo que hacemos es prestar este servicio a las Administraciones Públicas que, normalmente, suele ser un mix: hay que liberar una solución y crear una comunidad en torno a ella.


G.T. ¿Y quién os lo ha pedido ya?

M.J. Pues estamos trabajando en la creación de comunidades tanto para aplicaciones de Red.es del Ministerio de Industria, Energía y Turismo, como del Ministerio de Presidencia y Política Territorial, con varios gobiernos autonómicos (lo estamos haciendo con Baleares, Xunta de Galicia,…). Además, de aquí a nada vamos a poner en marcha bastantes liberaciones y  comunidades. Algunas de ellas trascendentes, con mucho impacto, y que esperamos que generen mucho negocio a las empresas españolas.

 

G.T. ¿En qué estado se encuentra el proyecto de iArchiu, de la Generalitat de Cataluña?

M.J. Pertenecía a CatCert, que ahora pertenece a la AOC (Administració Oberta de Catalunya). La idea que tenemos es iniciar la recuperación de ese software que, todavía, está pendiente de liberarse. Por tanto, en colaboración con la Generalitat, queremos llevar a cabo la liberación del software, hacer la transferencia de conocimiento y crear una comunidad en torno a él. Ahora mismo hay muchas administraciones públicas que están interesadas en una solución de archivo electrónico de esas características.

 

G.T. Para resumir, suponiendo que una Administración Pública ya tenga un software o que lo haya desarrollado, la demanda que tienen hacia CENATIC es “tengo esta herramienta, esta solución, en un estado bastante maduro y queremos que no muera aquí, que no se suba a un repositorio y ahí quede la cosa”…

M.J. Y sobre todo que se use. La demanda más usual es: “hemos hecho esto, sabemos que tiene valor, querríamos que se utilizara más”. Y ahí es donde normalmente vamos a trabajar: liberar correctamente –porque muchas veces la licencia que se asocia o no tiene vigencia, o no tiene licencia libre, o no se tiene muy claro cómo ha de estar-. Esto es, por un lado conseguir que lo que salga a Internet, lo que puedan ver las empresas, sea un tema liberado con una licencia de Software Libre y que todos sus componentes respondan a eso, de manera que no pueda llegarte un desarrollador externo y te diga “estás violando mis derechos en la licencia”. Y a partir de ahí, la creación.

Es lo que comentabas del repositorio de la Junta de Andalucía y la polémica con las licencias. Es que, claro, también fueron los pioneros en lanzarse a la piscina…. Aunque fuera sólo para la Administración Pública, ahí se montó un buen repositorio de soluciones…

 

G.T. Hasta que vosotros habéis tomado este papel, no existían unas pautas para ello o un órgano que facilite la liberación. Cada uno libera como puede o como sabe.

M.J. Exacto. Puedes hacer una ley pero si no dotas de los mecanismos para facilitar su aplicación, no sirve de nada. La Administración del Estado a todos sus niveles es muy compleja. Cómo le ayudas a una persona de la Generalitat de Cataluña, del Gobern de las Islas Baleares, a llevar a la práctica un decreto a unas normas que no tiene muy claro cómo aplicar, porque tampoco tiene que saber con pelos y señales todos los mecanismos de las licencias de Software Libre.

Pero ya estamos con la preocupación a todos los niveles de cómo conseguir independencia tecnológica y cómo ahorrar presupuesto. La línea a seguir está recogida en el Real Decreto 4/2010. Ahora mismo todas las Administraciones Públicas están muy concienciadas con el tema de la reutilización.

Compartir.

Responder