El pensamiento crítico del ilusionista James Randi tiene su máximo exponente en el sector tecnológico

0

Aterriza en Madrid tras su periplo por Europa

  • Los miembros del distendido grupo de asistentes al ‘Escépticos en el Pub’ de Madrid han tenido la fortuna de recibir la visita de James Randi y deDJ Grothe, en su periplo por Europa. Ambos pertenecen a la James Randi Educational Foundation (JREF), una fundación que promueve el pensamiento crítico y dedica sus esfuerzos a llegar a los medios de comunicación y público en general para proporcionar información fiable sobre sucesos paranormales o sobrenaturales tan ‘comunes’ en la sociedad de hoy.

CC BY GENERIC 2.0 / ENSCEPTICO

James Randi, impartiendo una de sus conferencias.

James Randi, mago, ilusionista y escapista de profesión, ha sido un adalid frente a los fraudes paranormales toda su vida. A sus 83 años sigue activo en la defensa del pensamiento racional y contra las elucubraciones provenientes de todo tipo de charlatanes y ‘magufos’.

Para Pablo Ruiz, miembro organizador de ‘Escépticos en el pub’ y CEO de la compañía tecnológica española Kaleidos, es fácil adaptar las enseñanzas de James Randi al sector TIC. “Me encantaría afirmar que en el ámbito tecnológico el pensamiento reflexivo es sistemáticamente el que predomina, pero debo reconocer que a menudo nos encontramos con saltos lógicos”, afirma. Según Ruiz, cada vez que un informático dice que “la funcionalidad X está terminada” está realizando una afirmación extraordinaria, pero ¿por qué creerlo sin más? Se requiere un contraste y para ello existen las pruebas. “Si él mismo es el que ha hecho las pruebas y nadie es capaz de ver los resultados, la afirmación sigue siendo muy frágil. No difiere mucho de un frutero que nos diera una bolsa cerrada tras pedirle un kilo de peras y dijera ‘ahí dentro va un kilo de peras, yo mismo lo he comprobado en la trastienda’. ¿Cuál es la reacción instintiva? Fiarse”, comenta. Sin embargo, para Pablo cuestionar algo que viene de empresa rival no parece costar tanto cuesta ningún trabajo.

En este sentido, el CEO de Kaleidos afirma que incluso en los debates sobre alguna tecnología surgen las llamadas “flame wars”, donde “ni aquí somos capaces de realizar comparaciones objetivas”, por que a menudo, dos productos rivales lo son solo tangencialmente y las comparativas “son en realidad un ejercicio futil y una pérdida de tiempo”. Por el contrario, cuando sí hay solapamiento funcional, según Pablo, “los argumentos pasan rápidamente a abrazar el yo-centrismo (‘a mí me parece mejor’, ‘a mí me parece más sencillo’) que son síntoma claro de que conocemos razonablemente bien un producto y poco el contrario aunque no estemos muy dispuestos a admitirlo”.

 

La ingeniería del software y la falacia de la lógica

“Me encantaría afirmar que en el ámbito tecnológico el pensamiento reflexivo es sistemáticamente el que predomina, pero debo reconocer que a menudo nos encontramos con saltos lógicos”

Para James Randi la clave de la lucha contra la pereza que da la superstición, está en los colegios “hay que divulgar la idea del pensamiento crítico como vacuna contra el pensamiento irracional”, ya que incluso en los sectores menos sospechosos de flirtear con el pensamiento mágico hay buenos ejemplos “para ponernos en sobre aviso y tratar de ser más cuidadosos”.

Este es el caso de las empresas tecnológicas. “Sucede en el día a día que, tras un esfuerzo continuado, conseguimos que una aplicación o un sistema funcione como era deseado”, explica Pablo Ruiz, “pero no somos capaces de determinar cómo nosotros mismos hemos llegado a esa feliz circunstancia”. Entonces es cuando surge la superstición, “si funciona no lo toques, ni tan si quiera te preguntes cómo lo has conseguido”. El problema surge “cuando el sistema debe evolucionar y resolver escenarios más complejos. Es entonces cuando nuestro desaire al ‘cómo se hizo’ vuelve para vengarse cruelmente”, reflexiona Pablo. Ésta es la gran paradoja que gobierna la actividad en la Ingeniería de Software, “estando basada como está, en último término, en la aplicación pura y rigurosa de la lógica, sorprende el gran número de falacias lógicas que los informáticos cometemos constantemente”, concluye el CEO de Kaleidos.

Compartir.

Responder