Conclusiones del Smart Cities Summit de Santiago de Chile

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En 2015, el 80% de la población latinoamericana vivirá en ciudades. Esta cifra pone cara a un reto desafiante tanto para gobiernos, empresas privadas, ciudades y ciudadanos de todo el globo. El evento celebrado en Santiago de Chile, en torno a la construcción de las ciudades del mañana, pone de manifiesto el interés de Latinoamérica por abordar este reto con un crecimiento sostenible de sus áreas metropolitanas, aprovechando las nuevas tecnologías de la información y la comunicación.

Las Smart Cities en Latinoamérica, favorecidas por un descenso de los precios de acceso a los servicios de banda ancha y el incremento de la velocidad promedio de acceso a internet, apuestan por varias líneas de interés: sostenibilidad medioambiental, transporte, empleo, seguridad y competitividad.

El modelo de Smart City presentado en el evento fue expuesto por el profesor Boyd Cohen, Doctor de la Universidad del Desarrollo, el cual servirá de referencia para los sucesivos despliegues de Smart Cities en Chile y contempla 6 ejes de desarrollo (Economía, Gobierno, Sociedad, Formas de Vida, Sostenibilidad y Medio Ambiente), con 3 áreas de despliegue por cada uno de los ejes e indicadores de medición:

Impacto económico y energético

Algunas cifras presentadas dejan ver los importantes ahorros energéticos y monetarios que se alcanzan tras las implantaciones de nuevas tecnologías en la gestión y funcionamiento de las ciudades. En iluminación pública por ejemplo, los ahorros pueden alcanzar entre un 40% y un 60%, a través de sistemas de “ciudades sensoriales” que funcionan interconectando farolas, semáforos y otros sistemas eléctricos de la ciudad de manera remota (M2M) consiguiendo menores emisiones de CO2 (4.000 toneladas menos), y ahorros de hasta 1 millón de dólares en energía, entre otros beneficios indirectos para la comunidad.

Otro interesante ejemplo de ahorro de emisiones de CO2 se da gracias a las aplicaciones móviles que facilitan la búsqueda de aparcamiento y reducen la huella ambiental, y es que un gran porcentaje del tráfico de las ciudades proviene de vehículos que buscan estacionamiento. Reducir la media de tiempo necesario para estacionar un vehículo de 15 a 12 minutos puede evitar las emisiones de 400 toneladas de CO2 en una ciudad como Barcelona.

En otras ciudades como Bogotá, Medellín, Río de Janeiro, Santiago de Chile y otras muchas ciudades del mundo, son numerosas las iniciativas procedentes tanto del sector privado como del gobierno, que trabajan para introducir soluciones de Smart Cities, siendo este un mercado que estima alcanzar los 57.000 millones de dólares en 2014 según IDC Government Insights.

El proceso de adopción de Smart Cities en Latinoamérica tiene una primera fase de diagnóstico, seguido de una importante tarea de difusión, concienciación, adopción de políticas públicas y capacitación.

Tras el Smart Cities Summit se desarrollaron las mesas de trabajo para establecer las bases de las políticas públicas de Smart Cities. La mesa Institucional planteó los desafíos a abordar en torno a las Smart Cities y fue coordinada por Fundación País Digital, con participación de las Administraciones Públicas, asociaciones de municipios, universidades y ONG’s. La mesa técnica enfocó su objetivo en proponer soluciones desde el sector privado en respuesta a los planteamientos de la primera.

Como resultado de las mesas, se definió un plan de acción cuyo primer hito establece proyectos piloto para el mes de Diciembre de 2013. Rooter, copatrocinadora del evento, participó activamente en la mesa técnica para aportar su amplio conocimiento en materia de evaluación del impacto de la implantación y la sostenibilidad de Smart Cities. También aportó en materia de regulación y legalidad aplicable y finalmente en capacitación y concienciación tanto a ciudadanos como a las propias Administraciones Públicas.

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