Es indudable que la oligarquía financiera global ha sabido manejar las TIC's en beneficio de sus propios intereses. Incluso en el momento más delicado; cuando quedó claro que la Gran Crisis era, realmente, una Gran Estafa, han sabido exprimir las posibilidades especulativas de las Redes Financieras Globales, soportadas en las TIC's, para convertir la Leal Respuesta Pública a la Gran Estafa, en su Nuevo Gran Negocio.
Los Estados (Élites Políticas Provincianas) actuaron con total Lealtad al Sistema, no dejando caer al Sistema Financiero y aplicando las medidas de reactivación económica clásicas. Como respuesta, la Oligarquía Financiera, lejos de agradecer, no haber sido procesados por estafa, inician el asalto especulativo de las deudas soberanas, que además se convierte para la derecha contrarreformista, en su mejor látigo ideológico.
No quiero perder un minuto en lo impresentable de las miserias nacionalistas de toda índole en la respuesta europea a la crisis. Cada vez creo menos en un europeísmo (que sólo destila clasismo luterano) y creo más en el internacionalismo democrático de carácter global y medioambientalmente comprometido.
Porque lo importante, no es intentar hacerlo mejor que la derecha, convirtiendo los partidos de izquierda en los cuidadores paliativos de un Sistema en el que ya no creen, ni defienden, los más favorecidos por el Capitalismo; despreciando irresponsablemente todos los valores y beneficios que ofrece el pacto social en las sociedades más desarrolladas.
El Reto de la Izquierda es articular un Proyecto de Futuro que vuelva a ilusionar a las mayorías, en que la única respuesta, no es la resignación.
Desde mi modesto punto de vista, la posibilidad está en convertir las TIC's en un instrumento revolucionario de transformación para una mayor justicia social, política y económica a nivel planetario. Ninguno de los avances tecnológicos de la historia de la humanidad había puesto tanto poder en manos de tantísimas personas.
¿Cómo hacerlo? Algunas pistas:
Mutando el modelo social, político y económico de la interacción basada en el desplazamiento personal (siempre muy local o a lo sumo provinciano) por un modelo de interacción deslocalizada, mucho más sostenible económica y medioambientalmente, mucho más competitivo por menos costoso y mucho más enriquecedor por cosmopolita.
Aprovechando las posibilidades de Gobierno Abierto y de Transparencia de la Información Pública, para una profundización democrática social, política y económica global.
Convirtiendo la igualdad de oportunidades en una realidad y no sólo en un derecho formal, en una sociedad (especialmente la europea) que sigue siendo demasiado clasista en sus numerosos círculos provincianos, para un mundo global tan abierto, mestizo y multicultural.