la solucion esta en ser libres

espacio producto

Posts Tagged ‘google’

Divagando… Cuando algo es gratis, el producto eres tú

Por Néstor Chacón
Sysadmin de OpenSistemas

Facebook, Google, Twitter, Amazon  y otros tantos viven y negocian de lo que recaban de ti: con quién hablas, cuándo lo haces, qué temas tratas, cuál es tu patrón de uso, qué cosas te agradan o desagradan, qué buscas, qué compras, etc.

Eso por no mencionar la monitorización y espionaje que realizan las diversas agencias gubernamentales. Este escenario que parece haberse normalizado entre los individuos cobra especial relevancia a nivel empresarial, donde se observa una tendencia cada vez mayor hacia el cloud computing.

Dentro de esta nube, difusa y etérea, se usan los servicios proporcionados por terceros sin ser conscientes de la pérdida de soberanía sobre el dato que ello conlleva, y eso en una sociedad basada en la información, es tanto como darle la cartera a otra persona y esperar que esta actúe con buena fe. En lugar del correo corporativo se usa Gmail, en lugar de pagar licencias de Office, Google docs, y en lugar de usar un ftp, los directivos y comerciales se pasan datos críticos a través de Dropbox. En definitiva, antes de darse cuenta, se han abonado las condiciones para una tormenta perfecta.

Por otra parte, si uno de estos servicios termina siendo crítico para la estructura empresarial, pasas a depender de otra empresa en cuanto a su continuidad. Las empresas no tienen moral alguna, se rigen por el criterio del máximo beneficio dentro de un marco legal determinado y, si eso implica cerrar un servicio popular porque no lo rentabilizan, pues se cierra. En lo personal, fue el cierre de Google Reader lo que me ha llevado a la posición actual.

Entonces, ¿qué solución hay? Ya que negarse en banda tampoco es una solución. Esto del cloud también tiene sus ventajas.

La nube privada

Esto de la nube privada no es otra cosa que ofrecer el mismo servicio que dan estas compañías controlando uno mismo la infraestructura y, sobre todo, la pertenencia del dato.
Dentro de este esquema podemos encontrar soluciones puras en las que somos dueños del hardware y tenemos desplegados una serie de servicios en él y mixtas, sea porque el hardware está virtualizado en otro lugar, sea porque tenemos una parte en propiedad, la que consideremos más crítica y otra en un servicio de estos gratuitos.

Cuando la solución es Software Libre se crea además una oportunidad de negocio para que unas empresas den soporte a otras en dichos productos.

Después de toda esta introducción, vamos a hablar de un caso, en concreto de la sustitución de un servicio tipo Dropbox, por una solución abierta: Owncloud.

Owncloud es una plataforma basada en un servidor web PHP y un servidor de base de datos que no solo tiene toda la funcionalidad que pueda ofrecer Dropbox, sino que ofrece algunas cosas extra gracias, sobre todo, al hecho de tener una API que permite la integración de módulos de terceros.

Se puede compartir información entre diferentes usuarios internamente, hacerlo pasando un link al estilo de Dropbox, darle a dicho link un período de caducidad, conectar los usuarios a un backend u otro, gestionar calendarios, sincronizar enlaces en Firefox y varias cosas más.

Por defecto, también viene con un editor de documentos en formato .odt colaborativo, un gestor de tareas, un visor de imágenes y varias ayudas a la productividad. Además, puede ampliarse con multitud de apps ya existentes y usarse desde plataformas móviles, ya que tiene cliente para estas y los principales sistemas operativos. En el caso de no existir cliente específico, por ejemplo, en FreeBSD, siempre se puede usar un cliente Webdav.

En definitiva, no está de más probarlo en http://demo.owncloud.org, revisar qué extensiones tiene en apps.owncloud.com, valorarlo y probablemente, al final, instalarlo, quién sabe si venderlo incluso…

Un día te levantas y dices: ¡Voy a ser rico!

por Rubén Revilla

Team Manager OpenSistemas

Se me saltan las lágrimas recordando tantos proyectos con los que mi subconsciente fantaseaba con dar el próximo pelotazo (nótese que he dicho subconsciente y no inconsciente). Ese “proyectazo” que te acaba haciendo rico, famoso y ampliamente deseado por las chicas (o chicos, tómese el término que se quiera). Y creo que es capacidad innata de toda persona ser soñador y deberíamos estar obligados a fomentarlo. Estoy harto de escuchar esas frases de psicología de ‘chichinabo’ y sabiduría de estanco de barrio: “la vida es injusta, cuanto antes lo aprendas mejor para tí” u otra grande “búscate un buen trabajo y deja de fantasear”. Y digo yo… ¡Fantaseemos! ¡Di que sí, ‘coño’!

DISCLAIMER  Para los más influenciables y entusiastas: no os estoy diciendo que dejéis vuestros trabajos estables y os lancéis a la aventura. No me hago responsable de vuestros impulsos. De hecho ,creo que ser creativo y productor de ideas es totalmente compatible con un trabajo estable, incluso dentro de una organización. Para esto se inventó una palabra muy bonita: intraemprendedor (Google).

Siempre he sido un jugador de videojuegos, pero ¿qué niño criado en los 80’s entre píxeles fosforitos con bordes cortantes como cuchillos con filo cerámico no ha soñado con hacer un juego al que le gustaría jugar? Si a esto le sumas los números que maneja la industria del videojuego… GTA V tuvo un coste de desarrollo y producción de 200 millones de dólares y su recaudación el primer día fue de 800 millones de dólares. (¿Dónde está el emoticono con los ojos de dólar cuando se le necesita?)

También me di cuenta que era factible desarrollar un juego del calado que se podría encontrar en dispositivos móviles, que con un target potencial de mil millones de smartphones era algo que a priori parecía aceptable para mis planes de hacerme rico ;) .

Pero antes de lanzarme a lo loco, dije: “vamos a pensar Rubén”. Pero ya no pude pensar más y me puse a ello.
Empecé por el tejado, como siempre, como toda persona impulsiva: tecnología a utilizar, Android. Tenía un teléfono Android y no necesitaba gastarme más pasta.

Lección 1 aprendida: Si hubiese invertido un poco más en un equipo Apple, quizá hubiera podido aprovechar el que Apple dispone de una legión de seguidores adoctrinada a comprar, cambiando mi estrategia de monetización hacia venta de producto.

Lo que hay debajo del tejado… que no sé cómo se llama, pero fue lo siguiente que hice. Motor de juegos a utilizar: andengine. Un motor, ampliamente utilizado en el mundo Android y con buen soporte de la comunidad (un chaval al que por su buen trabajo lo contrató Zynga, quizá no conozcáis este nombre así en crudo, pero si decimos… “los de la granja del facebook”, ¿os suena? Otros que se hicieron de oro…).

Lección 2 aprendida: Otra buena elección sería haber utilizado un motor multiplataforma, que abarcase IOS y Android.
Ahora sí, ahora que tengo el tejado suspendido en el aire, me pregunté: ¿Qué quiero hacer?, ¿a qué quiero jugar que no existe para mi flamante teléfono Android? Y pensé, y ahí sí que pensé un rato, por lo menos dos minutos enteros… Pensé tanto que hice un pequeño “estudio de mercado”, llegando a la conclusión que quería posicionar mi juego como un digno clon/sucedáneo de Gauntlet.

La siguiente fase la recuerdo como si de una secuencia de un drama televisivo se tratara, en la que los días se entremezclan con un calendario del que se desprenden las hojas… como las de un árbol lo harían en otoño en el parque del Retiro. Y piqué código, un montón de código. Tanto que dije: “aquí hay que recortar que se nos está yendo de madre”. Pero recorté mucho y la primera versión, la alpha privada, se quedó en un soso simulador de caminar por lúgubres laberintos. Mi corazón se pone triste solo de pensar las críticas tan duras que recibió, algunas como “tienes que evitar que sea tan frustrante” o “¡menuda mierda!”. Así que volví a pensar… otro par de minutos no me podían hacer daño. Pensé en el mayor número de características que mi juego debería reunir sin que el desarrollo se me fuese de las manos. Hice una lista y volví a picar código.

Conseguí un grupo de amigos, a los que sobornaba con cerveza asiduamente, para que hicieran de beta testers y les iba pasando versiones mejoradas cada poco tiempo. Apuntaba las propuestas y decidía su inclusión en base a la carga de trabajo que me iban a generar y el beneficio que aportarían al conjunto general del juego. También me di cuenta que la cerveza solo hacía que sus análisis fuesen más crudos y sangrantes, así que hubo que mantener un delicado equilibrio entre su recompensa espirituosa y mi bienestar mental.

Al final de la fase de desarrollo llegó la producción, es decir, hacer niveles, gráficos del juego, música y efectos de sonido. Resumiendo… más curro, pero este mucho más gratificante porque vas viendo que a lo que has dedicado tanto tiempo empieza a tener forma, a tener menos flecos y a recibir comentarios como: “soy incapaz de pasarme la pantalla 14” o “las arañas parecen búfalos”, que sin ser del todo bueno, es encajable.

Y os preguntaréis: ¿Y al final te hiciste rico? Hombre, si preguntas eso… eres un soñador. ¡Sigue así! Pero te avanzo que la estrategia de monetización que escogí no es la correcta y el presupuesto de promoción es más o menos 0 euros, lo que limita el descubrimiento del juego por parte del público al boca a boca. Pero yo no aflojo, habrá que hacer cambios, meter más niveles y compras “in app”, veremos qué tal funciona en un futuro.

Pero, ¿qué aún no te crees que haya hecho un juego?, ¿piensas que toda esta parrafada es para rellenar este espacio? Bueno, pues nada, no quería llegar hasta este extremo y que me tachasen de hacer spam, pero aquí te pego el enlace: https://play.google.com/store/apps/details?id=com.gauntletretro. Se llama “Dungeon Break” y su corazón estará triste si no le das cinco estrellas ;)

¡Ánimo con vuestras ideas!

Reflexiones: Software Libre y Google

Por Fernando Monera

CINO de OpenSistemas

Desde el principio me aproximé al Software Libre desde un punto de vista nada idealista. Por supuesto me parecía muy interesante toda la parte sociológica, pero la decisión por el Software Libre como uno de los pilares sobre los que basar mi futuro fue por razones mucho más naturales. Las bases del Software Libre eran muy sólidas, lo suficiente como para confiar que puede ser un pilar sólido para cualquier cosa que quiera hacer o crear.

Al utilizar un software para hacer algo, la mayoría de la gente piensa en solucionar su problema actual: escribir texto compatible con el vecino, jugar, navegar por Internet y que todas las páginas funcionen, … Aprender a utilizar cada programa requiere un esfuerzo y finalmente se convierte en un hábito. El cambiar a otro programa para hacer lo mismo que hacías es difícil.

(más...)

Oficina vs circo o por qué el modelo Google no encaja aquí

Por Javier Sotomayor Aramburu

COO de OpenSistemas

En el sector de las Tecnologías de la Información se tiende a creer que el ambiente creado por Google en sus oficinas debería ser un estándar y que es la mejor forma de trabajar. A mí me parece genial que Google haya conseguido que los trabajadores sean productivos en un entorno tan agradable. Pero claro, tiene truco. Y es que ese entorno está pensado para Estados Unidos. No nos engañemos, en nuestro país ese sistema no encaja porque nos encanta procrastinar. Procastinamos sentados en un PC navegando por páginas web, por lo que si, además, tenemos al lado una sala de relax, un futbolín, una mesa de billar, toboganes, etc., entonces la productividad cae a niveles subterráneos. Somos así, necesitamos el aliento en la nuca, sentir la presión, para sacar las cosas adelante. Como leí una vez, en este país, si no fuese porque existe el último minuto, nunca se haría nada.

(más...)

useR conference en Albacete

Por Fernando Monera

CINO de OpenSistemas

La semana pasada asistí a “useR” en Albacete. Se trata de una conferencia a nivel mundial de usuarios y desarrolladores alrededor del software de análisis estadístico R. Obviamente estaba patrocinada ente otros por Google y Oracle.

(más...)